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Una decisión la felicidad y salud

Sharecuepo-sano

En las últimas semanas he sido muy alagado por familiares, amigos y conocidos debido a que me comentado que me veo “mejor” que me veo más delgado, etc. Lo cierto es que me siento muy bien, lleno de energía y vitalidad, muy entusiasmado con mis proyectos y lleno de esperanza.

Lo que he estado haciendo en las últimas semanas para mejorar mi salud y mi aspecto, es enfocarme muchísimo más en mi interior, es decir en ser mucho más consciente de mis pensamientos (interior), de mis emociones (interior) y de mis actividades (exterior). Cuando hago este ejercicio de revisarme a mí mismo encuentro muchas oportunidades durante el día de mejorar, no tengo que esperar a que termine el día o la semana, el mes o el año para hacer un plan o propósito anual, lo hago varias veces a la semana. Me explico con más detalle a continuación.

Después de leer tanto o tener mucho conocimiento sobre la transformación, he decidido aplicarla en mi mismo de manera mucho más intensa, tomando algunas decisiones que ha impactado mi vida en forma muy positiva.

Los pensamientos dan lugar a la realidad que creamos en nosotros mismos, si tenemos pensamientos “padres”, entonces obtenemos sentimientos “padres”, si por el contrario creamos pensamientos negativos es posible que frecuentemente nos sientamos sin energía y con falta de entusiasmo.

Monitorear los pensamientos es una buena práctica, y hacerlo varias veces durante el día es aun más conveniente. Una forma de hacer este monitoreo de manera mas sistemática en “parar” la mente o hacer pausas del flujo de pensamientos que normalmente tenemos, haciendo esta pausa, encuentro un margen para la reflexión, una pregunta que me hago a mi mismo en esta pausa es, ¿estoy enfocando mi atención a mis verdaderas intensiones?.

Por supuesto en este escenario suponemos que conozco cual es mi intensión, ¿cuál es mi propósito? Generalmente mi propósito está definido en términos operativos, es decir en definir mis objetivos, mis actividades por hacer. Eso está bien pero podemos profundizar aun mas, para que quiero lograr eso que me he propuesto?, ¿qué lograré al llegar a concretar mi objetivo?. Si soy suficientemente honesto conmigo mismo, la respuesta generalmente estará relacionada con algo que puedo tener incluso antes de cumplir ese objetivo.

Un ejemplo de lo anterior. Quiero comprar una casa cómoda, bonita, en un lugar seguro, etc., ese es mi objetivo, y mis actividades están diseñadas para alcanzar ese objetivo. Al hacerme las preguntas del párrafo anterior y responderlas honestamente, posiblemente responderé, “quiero tener esa casa nueva para sentirme más realizado”, “para estar más cómodo”, “para obtener reconocimiento de los demás”. Sin embargo si profundizamos aun mas, tendríamos que respondernos, ¿para qué queremos eso sentirme realizado, cómodo, el reconocimiento de los demás?, posiblemente la respuesta sería “para tener paz”, para sentirme querido o valioso”, “para sentirme competente de que puedo lograr mis objetivos”, “para sentirme feliz”.

Si encontramos los propósitos o las intensiones verdaderas entonces el camino de monitorear nuestros pensamientos se facilita muchísimo. Ya que podemos hacer la siguiente reflexión: puedo sentirme con paz ahora mismo antes de cumplir mi objetivo?, puedo sentirme valioso y amado ahorita antes de comprar mi nueva casa?, puedo sentirme competente y valioso ahora mismo?

En realidad cuando nos sentimos competentes, valiosos, felices, amados, es que podemos dar mucho más de nosotros mismos y casualmente logramos nuestro objetivo, desde este estado positivo es más “padre” porque disfrutas el camino, el esfuerzo, las ideas, las acciones.

Volviendo a nuestra idea original, si usted conoce cuál es su verdadera intensión en la vida que se manifiestan o toman forma con esos objetivos, usted podrá darse cuenta que ya puede ser inmensamente feliz con lo que tiene ahora mismo, desde esa plenitud y felicidad puede emprender y lograr la abundancia y la contribución, pude seguramente contagiar a otras personas, a su familia, a sus hijos o parejas y a su comunidad.

Lo que he hecho en las últimas semanas en agradecer lo que tengo y lo que soy, y monitorear que mi mente se mantenga enfocada en mis verdaderas intensiones. Estas prácticas de hacer pausas de reflexión pueden calificarse como meditación, y es bastante fácil, solo tienes que enfocarte en tu ser, no en tus mente, es decir enfocarte en tu respiración, el sentir la vida dentro de ti, enfocarte en los mensajes de tu cuerpo y para el flujo de pensamientos que tu mente trae, de esa forma hacer que tu mente se enfoque en tus verdaderas intensiones y te vuelves mas consciente.

En las últimas semanas he enfocado mi atención en meditar, en tener pensamientos alineados a mis verdaderas intensiones y por ello se ve reflejado en mis sentimientos, ya que me siento lleno de vida, energía y entusiasmo, y en mis acciones, por ejemplo comiendo saludablemente, haciendo ejercicio, organizando mi tiempo productivamente para realizar mis proyectos, en hacer yoga que refuerza mi conciencia de quién soy y cuáles son mis intensiones de la vida. Lo anterior ha tenido un impacto en mi persona que otros han notado, pero que en realidad no tienen ese propósito, sino el de sentirme la mejor versión que pueda ser en cada momento, sin lamentarme lo que no he logrado, lo que no tengo, lo que pudo haber sido, o lo que los demás piensen de mi.

Todo empezó con la decisión de ser muy feliz en cada momento. No es algo que me llegó por suerte, no es algo que coseche con el tiempo, es algo que decidí, y los cambios se dan de manera inmediata y los puedes sentir en el preciso instante que tomas la decisión. Te invito a visitar nuestro sitio y estar enterado de nuestra oferta de talleres y seminarios. También te invito a que te unas a un grupo de crecimiento que estamos creando con el propósito de que un grupo de personas nos acompañemos en esta decisión.

Mauricio Bustos Eguía

 

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